La Semana Santa
En los albores de la primavera, cuando en los jardines y campos del sur, poblados de naranjos y limoneros, el azahar perfuma y colorea el paisaje prestando singular ayuda a la ornamentación propia de la época , en la que se ve, se siente, se palpay hasta se huele por estos lares la llegada de la Semana Santa; fechas en las que el mundo cristiano conmemora La Pasión de Cristo, con los actos que en todo el orbe tienen lugar y en los que participan de manera activa, quienes profesan la fe cristiana en cualquiera de sus variantes; quiero yo hacer un modesto homenaje en forma de ensayo, dedicado de manera especial, a esos seres que de modo artruista dedican su esfuerzo físico poniendo en ello también su alma y su entereza mental.
Me refiero naturalmente a los costaleros y a cuantas personas forman parte de alguna manera de los grupos encargados de hacer posible que por unos días, las calles de las ciudades y pueblos de España y más concretamente de Andalucía,se conviertan en escenario vivo y directo de la más genuina representación de La Pasión y muerte de Jesús.
Soy consciente de que es difícil plasmar en un escrito la imagen peculiar de cualquier desfile procesional al más puro estilo andaluz y mucho más complicado, expresar con palabras o gráficamente, los sentimientos de quienes realmente viven estos acontecimientos de manera singular, poniendo en ello sus 5 sentidos, haciendo de cada una de estas experiencias, uno más de los méritos del rosario particular de obras que el buen cristiano está obligado a realizar a fin de asegurarse la llegada a la meta de la vida eterna. Sin embargo de lo que se trata, es de hacer frente sin ánimo de sembrar la discordia, a esos comentarios llenos de escepticismo que ponen en duda la honradez de quienes creen y son fieles a estos principios. Evidentemente, no todos los paños están hechos de seda natural, ni en todos los crisoles se funde oro puro, ni todas las obras hechas por el hombre, lo son de buena fe, pero de los costaleros puede decirse, como se dice de los toreros, que están hechos de otra pasta, todos no nos podemos considerar capaces de afrontar con la misma entereza, la tarea de ponerse bajo las trabajaderas y desplazar como ellos lo hacen la imagen de quienes a su entender, y el de sus semejantes constituyen la esencia y la razón de su existencia.
En uso de la libertad que hoy disfrutamos, cada uno puede dudar, discutir, y discrepar de forma civilizada, de ésta como de otras cuestiones; pero puede y debe hacerlo desde el respeto a la integridad de la fe de cada cual, sin tratar de convencer con argumentos vanos, absurdos y faltos de contenido, si es preciso exponer tésis contrarias, hágase sin desprecio a los demás, con exposiciones clarificadoras y sin recurrir al insulto y la descalificación que inhabilita la razón de quienes actúan de esta forma áun cuando pudieran es´tar en posesión de la verdad.
La Semana Santa, período de especial relieve para la cristiandad, es considerada sin embargo tanto a nivel laboral, escolar, etc. Como tiempo vacacional, aprovechado por las organizaciones empresariales dedicadas al turismo para hacer en estas fechas sus promociones especiales, destinadas a quienes disfrutan de días de descanso y con las que obtienen pingües beneficios; en honor a la verdad, puede decirse que si no fuese por los intereses económicos que están en juego, tal vez estas fiestas dejarían de tener importancia para muchos sectores de la sociedad; pero sin duda, para los practicantes de la fe cristiana La Semana Santa constituye junto con La Navidad, los 2 períodos fundamentales del calendario anual. Estos días, son especialmente señalados por La Iglesia Católica para conmemorar de forma solemne, el hecho fundamental de la razón de ser del cristianismo; La Pasión, Muerte y posterior resurrección de Cristo son por antonomasia la esencia, el pilar sobre el cual se sostienen las principales tésis de la fe cristiana. El significado que para los creyentes tienen estas celebraciones , está en relación directa con la educación recibida de sus antepasados, arraigada a través de los siglos y en muchos casos mínimamente evolucionada precisamente por la secular consistencia de sus fundamentos.
Probablemente no todo el mundo esté de acuerdo con el tratamiento que el pueblo andaluz da a estas celebraciones, que podríamos situar a caballo entre la postura rígida de La Iglesia, que proclama que estas fechas han de ser de recogimiento y meditación sobre los hechos que se conmemoran y la posición del pueblo, que sin estar en desacuerdo con este criterio, decide expresar de manera pública, mediante los tradicionales desfiles procesionales, vía-crucis u otras representaciones artísticas, sus más hondos sentimientos que cuenta con el apoyo de la más alta institución encargada de administrar los valores de La Fe, y por otro lado, la voluntad del pueblo, que libre y espontáneamente elige esta singular manera de celebrar de forma sublime, los misterios que constituyen los cimientos y pilares fundamentales de su religión.
Para los agnósticos, quizás el comportamiento de las personas que exteriorizan sin reprimirse sus más hondos sentimientos expresando en forma de saetas, piropos, oraciones, o con interpretaciones musicales, su estado emocional contagiando este estado de ánimo a todos cuantos libre y voluntariamente lo deseen,sea inútil perder el tiempo en cosas carentes de valores materiales, teorías establecidas desde unas tésis ininteligibles para la mente humana, docmas y y otras manifestaciones propias de la fe religiosa, que dicho sea de paso forman parte de cualquier otro credo, pero habremos de pensar, que en algo tiene que apoyarse el ser humano para no caer en el autodesprecio por su insignificancia, tal vez estos valores que superan ampliamente a los establecidos por las leyes humanas y que escapan a nuestras cualidades, son en cambio, santo y seña para aquellos que por el contrario depositan en un credo su confianza a fin de que su doctrina les ayude a encontrar definitivamente el camino de la verdad suprema.
José Nieto López
Artículo enviado por José Nieto López por medio del sistema de publiación de pazante.com.
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