Hixem Lamadrid Álvarez y el Cortegana derrotan al Bornense

Hixem Lamadrid Álverez, árbitro perteneciente al colegio sevillano dejó una de las peores actuaciones arbitrales que se recuerdan por estos lugares. En el minuto 27 de partido, el Bornense perdía por 0-2, con 9 jugadores y con un penalti no señalado a favor en el segundo 40 de partido. Pero todo comienza mucho antes. Antes inculso de que comenzara el partido.
El Cortegana es un equipo de Huelva en el que prácticamente la totalidad de jugadores son de Sevilla, igual que el árbitro. El equipo de Cortegana llegó temprano a Bornos y dieron un paseo por el castillo. Algo muy normal. Allí se econtraron con el árbitro que pasó toda la mañana con ellos, algo normal, si no fuera por lo que después se vio en el campo.
Comienza el partido y en la primera jugada, el bornense gana la línea de fondo, se mete en el área y el jugador es derribado en el área. El árbitro se lleva el silvato a la boca, pero no pita el claro penalti. Algo normal, era el primer minuto, tal vez no lo vio claro.
Lo que si vio fue un codazo claro que dejó al Bornense con 10 sólo unos minutos después al expulsar a Alberto. Algo normal, tal vez excesivo, pero normal. Admirable la vista del árbitro en este lance, dada la deficiencia visual que mostró en el penalti no señalado.
En medio, el Cortegana aprovechaba su superioridad y se adelantaba 0-1 en el marcador en el minuto 17. Unos minutos más tarde, un centro al área, es despejado in extremis por el portero del Cortegana, que en la caída se lleva por delante a un jugador del Bornense. El árbitro salta como un exhalación y expulsa a un nuevo jugador del Bornense. ¿Por qué? Tal vez por algo que dijo, porque en las imágenes que colgaremos mañana, no se vé ninguna acción punible. Lo cierto es que Pedrito es expulsado.
En estas, un aficcionada salta al campo tras el árbitro, pero es detenido por los jugadores y más tarde el segundo del Bornense se lanza al campo a por el árbitro. Los jugadores también consiguen pararlo, aunque con más problemas. Varios aficcionados saltan al campo con la intención de "explicarle el reglamento" al árbitro aunque la cosa no pasa a mayores. Éste se encierra en el vestuario y minutos después se reanuda el partido. El Bornense con 9 jugadores y el segundo expulsado (algo normal) y el Cortegana con 11 y el árbitro con el expediente cumplido.
Al poco de reanudarse el partido, el Cortegana y su colega marcaban el segundo y todo parecía estar decidido, hasta que a poco del descanso, Lagares marcaba el primer gol del Bornense, en un gesto que levantó a la grada y al resto de sus compañeros.
Lo que se vió en la segunda parte es un ejemplo de lucha y entrega por unos colores. Los que dicen que estos jugadores no luchan por su equipo, deberían haber estado presentes en el campo el domingo. Con nueve, contra once y con un árbitro "inestable", sin cobrar desde hace meses, este equipo se lo dejó todo en el campo.
En el minuto 62, Lagares hacía lo que parecía imposible y en un remate de cabeza marcaba el segundo. El partido cambia de nuevo cuando Noel, tras su 3ª entrada dura en lo que iba de segunda parte, ve su segunda amarilla. Es curioso como al árbitro no le tembló la mano para mostrar la roja a Alberto y sin embargo necesitó de tres tarascadas de Noel para mostrarle sólo la amarilla.
El árbitro había perdido el control y duras entradas del Bornense ya no eran castigadas con cartulinas. Por el momento.
El partido seguía empatado a dos y en una jugada al borde del área, se comete un penalty sobre el Cortegana. El árbitro acierta por que el penalty es claro. No tanto como el que no señaló en la primera mitad, pero claro. ¿Cómo es posible? ¿Qué criterio sigue este colegiado? Parece que el paseo por el castillo le dejó muy claro cual era el criterio que tenía que seguir.
El Bornense y sus jugadores, dan nueva muestra de su entrega por este club y en el minuto 84 Lagares vuelve a empatar el partido. Increíble. El Cortegana y el árbitro no se lo creen. A pesar de la superioridad y del mal arbitraje, el Bornense consigue empatar el partido. Pero no acaba ahí la cosa. Estos chavales que defienden al Bornos siguen al ataque y disponen de un par de ocasiones para llevarse el partido.
Jairo, como si fuera el portero de un juego de videojuegos, da el susto del partido e intenta regatear a todo el Cortegana (sombreros incluidos) y hace envejecer al público del susto.
En una contra, el Cortegana marca en fuera de juego. El árbitro señala gol, pero el línea lo llama. ¡Aún existe la justicia en le fútbol! Tras hablar con el línea, el colegiado muestra tarjeta a otro jugador del bornense. ¡Qué mala suerte! El línea tiene un oído excelente, pero un pésima vista.
El partido termina con 3-4, con un merecido aplauso a esos héroes que defendieron el escudo del Bornense ante las tropelías de un trencilla que pito un partido a sus amigos y al Cortegana con cara de susto.
Está claro que con esta actitud, el Bornense no bajará. Si el equipo se entrega de esta manera en los partidos de casa, no habrá equipo que nos gane. Claro, que siempre puede venir un árbitro y joderlo todo.
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