Una anciana es víctima del timo de la estampita
Una vecina de Bornos, de 81 años de edad, ha sido estafada por tres personas que usaron conocido "timo de la estampita". Este famoso timo fue llevado al cine con gran éxito de público por Tony Leblanc en la película los tramposos. Aún de vez en cuando se vuelve a proyectar en la televesión.
La semana pasada, esta vecina de Bornos, fue abordada en la calle por un hombre y dos mujeres que lograron embaucarla de tal manera que obtuvieron más de 3.000 euros a cambio de un sobre lleno de recortes de papel de periódico.
Una de las mujeres se hizo pasar por una minusválida psíquica. Iba caminando por la calle, ensimismada y sacando dinero de curso legal de un sobre. Se acercó a la víctima, que ya había sido seleccionada por los estafadores, y le enseñó los billetes.
La mujer se interesó por la minusválida, quien le dijo que tenía guardadas más «estampitas» como la que le estaba enseñando, pero que las tenía repetidas y que si quería cambiarlas como si se tratara de un simple juego de cromos. Hasta ese instante, la víctima sólo veía dinero de curso legal. Es en ese momento cuando se acercan los ganchos, personas que casualmente se cruzan en la calle y que le dan una idea a la incauta: ¿por qué no cambiarle las ‘estampitas’ a la minusválida por un dinero en metálico, aunque sea una cuantía inferior? Los estafadores convencieron a la víctima para que hiciera el canje, aprovechando la discapacidad de la que posteriormente se revelará como una timadora más. Las mismas fuentes explicaron que la clave de esta estafa reside simplemente en las ganas por obtener dinero rápido.
Dos de los estafadores acompañaron a la anciana a su entidad bancaria para que sacara 3.250 euros, unos billetes que iba a cambiar por las ‘estampitas’ de la discapacitada que se presuponían que tenían un valor mayor a simple vista.
Tras hacer el intercambio, los tres supuestos desconocidos se marcharon de la zona con el dinero de la anciana, que se quedó con el sobre de la minusválida, creyendo que en su interior guardaba una suma de dinero mayor de la que había entregado. Un negocio rápido, fácil y aparentemente sin problemas, salvo por un detalle: cuando la víctima abrió el pequeño paquete sólo encontró recortes de periódicos. Mientras estaba en la oficina bancaria, la falsa minusválida había cambiado sus estampitas por otras que no valían nada.
La anciana ha recurrido a la Guardia Civil, que investiga el paradero de estos individuos, los cuales también consiguieron llevarse la cartilla de la estafada. Fuentes de la Guardia Civil explicaron que los estafadores suelen elegir personas de avanzada edad y que no desconfíen de los desconocidos.
Fuente de la noticia: la voz digital.
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios




