El niño con el síndrome de Down
La felicidad que sentían todos era algo muy especial el ver que muy pronto nacería su segundo hijo. El día llegó, la alegría fue aún más grande, pero de pronto vieron que ese niño que esperaban con tanto deseo nació con el síndrome de Down.
A esos padres se les vino el mundo encima, no podían imaginar que eso les estuviera pasando a ellos.
Poco a poco fueron adaptándose a esa situación, la cual los hizo muy especiales, tanto sus padres como a su hermano, porque todo el cariño y dedicación que pusieron en Raúl fue exagerado.
Fue creciendo muy feliz junto a su hermano Samuel, al que cada vez estaba más unido, porque esos niños además de recibir mucho cariño, también saben darlo. Son sensibles, inteligentes y cariñosos.
Pasó el tiempo a los cinco años lo metieron en un colegio especial, para reforzar su educación. Al principio era muy tímido pero al cabo del tiempo se fue acostumbrando a sus compañeros y fue haciendo amistades. Conoció a un amigo y se hicieron inseparables.
A Raúl le gustaba cada día más ir al colegio y aprender mucho.
Un día fueron a una excursión con sus profesores en un autobús. Siempre con su amigo Carlos, visitaron la catedral de Sevilla, se sorprendió por todas las cosas que vio. Cuando llegaba a su casa le contaba a sus padres las cosas tan bonitas que habían visto.
A los quince años ya era más independiente y solía ir al cine y de paseo con sus amigos.
Sus padres estaban muy orgullosos de él.
Gracias al apoyo que sus padres le daban, cada día tenía mas ganas de estudiar y de aprender cosas nuevas.
Estudió una carera de licenciatura que con mucho esfuerzo consiguió sacar. Para él, las cosas parecían fáciles, pero lo que no podía imaginar era que todo el esfuerzo que había hecho durante toda su vida en conseguir lo que se propuso, no le serviría de mucho. Porque a la hora de buscar trabajo lo tenía muy difícil, ya que la gente no lo aceptaba, por tener síndrome de Down. Se sentía muy decepcionado, al saber que era capaz de realizar su trabajo y que nadie confiaría en lo que hiciera.
Fue pasando el tiempo y con la ayuda de sus padres consiguió que en una empresa lo contrataran durante un corto periodo de tiempo para conocerlo.
Cuando empezó a trabajar era tanto el rendimiento que hacía que todos los que estaban trabajando con el se quedaban asombrados. Nunca hubieron imaginado que una persona así fuese capaz de hacer todo lo que Raúl hacía. Su vida se llenó de felicidad al verse tan bien acogido y aceptado por todos y fue un ejemplo para todas las personas con su discapacidad.
FRANCISCO JESÚS PAVÓN RUIZ
2º PREMIO Categoría C
2º E.S.O CEIP SAN ISIDRO LABRADOR
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios




